El priista Héctor Anuar Mafud Mafud tiene dos minutos para contestar la pregunta y trata desesperadamente de consumirlos. En el debate de presidentes estatales de partidos políticos le ha salido sorteada una pregunta de cuya respuesta parece no solo no tener idea, sino ni siquiera una mínima noción.
“Oaxaca se perfila como uno de los primeros lugares en feminicidios, ¿qué líneas de acción concretas en procuración de justicia propone la plataforma de su partido para abatir el feminicidio?”
Mafud habla de 16 pueblos indígenas y “que como todos sabemos Oaxaca es un estado plurietnico.”
“En este sentido el partido (Revolucionario Institucional) tiene una serie de propuestas para que a los pueblos indígenas les llegue la democracia, la justicia social y el desarrollo siempre con respeto a sus tradiciones.”
Al líder priista, alguna vez procurador del estado y funcionario de dos sexenios, le han preguntado sobre feminicidios y él ha respondido que “los usos y costumbres de los pueblos indígenas son la base de la riqueza de nuestro estado.”
“Nos daría pena decir que somos la primera fuerza política del estado y del país y no hemos tenido la fortaleza para cambiar nada.”
Bersahín Asael López López, el articulado presidente del Partido Nueva Alianza, quien antes también ha mencionado que a los niños de este país antes que darles internet gratis, hay que ponerles un pan en la boca, ha ido por Mafud y su tufo de orgullo priista de antaño que no es capaz de articular nada.
El diputado federal y también presidente estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD) Carol Altamirano ha dicho que la reforma energética del PRI y su promesa de que no iban a despedir trabajadores es mentira.
Que el gobierno de Peña Nieto, tiene sesenta millones de pobres y un millón más dado de alta tan solo en lo que va del 2015, le dice a la audiencia que el PRI va a promulgar leyes que solo perjudicaran a sus familias.
Lo acusa de ser un funcionario servil y que México es el hazmerreír del mundo por el escándalo de corrupción de la Casa Blanca de Peña Nieto. Que la alternativa de los oaxaqueños no será la de que regresen los autoatentados.
Mafud revira haciendo alusión a los desastres de Guerrero y Michoacán, hoy estados puestos en jaque por el crimen organizado con la complicidad de gobiernos perredistas.
Altamirano responde que el PRD se ha preocupado por promover programas asistenciales para adultos mayores, madres solteras y apoyo de becas a estudiantes.
Mafud presume la construcción de presas y que “no responde insultos.” Fabricio Díaz, joven dirigente del Partido Encuentro Social le comenta que lo de las presas no es algo que el PRI pueda presumir y de lo que se le deba dar las gracias, que esa era su obligación como partido que gobernó un país de un tirón durante más de setenta años.
Mafud luce incapaz, como si alguien lo hubiera sacado de su oficina y lo hubiera traído a rastras, no pidió derecho de réplica, se escondió durante casi una hora de cualquier pregunta y aun así la única plataforma que presenta de su partido, actualmente de vuelta en el gobierno federal, son los mismos discursos triunfalistas y de carro completo de hace cincuenta años.
Y cuando alguien lo ataca y le habla de corrupción y de las bajas estimaciones de crecimiento peñanietista contrataca con una especie de adagio tipo –acá los corruptos y los ineptos somos todos-
Luis Zarate Aragón, dirigente del Partido Acción Nacional denuncia que partidos como Morena se valen de políticas clientelares para explotar colonias de la periferia sin ningún tipo de planeación, con mexicanos en condiciones paupérrimas viviendo de manera miserable.
“Se puede vivir en el medio rural con dignidad, como toda persona humana.” Ha soltado en un exceso de inspiración.
Antes ha tenido una pregunta sobre como la procreación y la familia limitan a las mujeres en espacios laborales, Zarate ha respondido con vehemencia lo mucho que la familia le importa a su partido, y que por eso han combatido el aborto.
“En las escuelas, la familia pequeña vive mejor.” Es otra de las joyas que el panista nos deja de legado.
La dirigente de Morena, Luisa Cortes, asegura que el PAN no tiene calidad moral para hablar de la familia con los miles de muertos y desaparecidos que dejó su guerra contra el narcotráfico, al final llamara a sumarse al proyecto de nación de Andrés Manuel López Obrador.
Por su parte Moisés Molina, dirigente del Partido Verde Ecologista ha dicho con una envidiable oratoria que el Verde no será más el hermano menor de nadie.
Después, cuando los presidentes de los otros partidos acusan al Verde de haber aprobado junto con el PRI las reformas estructurales que dejaran sin empleo a miles de mexicanos y venderán los recursos naturales, Molina contesta que sí, que lo hicieron con el PRI, pero fue por el bien de México y “que no se está vendiendo un solo pedazo de tierra del país.”
Rafael Arellanes, diputado local y líder del Partido del Trabajo dice lo contrario, que hoy más que nunca “hay que rescatar la soberanía nacional, no venderle nuestros recursos naturales a los extranjeros y erogar las reformas de Enrique Peña Nieto.”
Guadalupe García Almazán, dirigente del Partido Movimiento Ciudadano, por su parte dio los puntos más propositivos de la contienda, al hablar de la posibilidad de revocar los mandatos, la no financiación de los partidos políticos con recursos públicos y la desaparición de las diputaciones plurinominales.
Después de poco más dos horas, el debate electoral, más pesado y estéril que nunca, concluye. Héctor Anuar Mafud Mafud parece molesto, pero en el fondo debe estar experimentando cierto alivio.