SECULTA y su apostolado de la autogestión

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Por Rodrigo Islas Brito

“Ser autosuficientes, el sueño es la autogestión para ser autosuficientes, el propio CIMO tendría que tener muchos mecanismos para poder desarrollarse culturalmente”.

Alonso Aguilar Orihuela, actual titular de la Secretaria de las Culturas y las Artes de Oaxaca (SECULTA) habla en entrevista de su joven gestión a punto de terminar y de la obra más importante de la misma.

El Centro de Iniciación Musical de Oaxaca (CIMO) a punto de terminar su millonaria construcción, antecedido por comentarios ante el pleno del Congreso Local, del diputado presidente de la Comisión Legislativa de Cultura, Rafael Arellanes, quien hace unos meses le pidió su apoyo a sus colegas para poderle darle al Centro la figura jurídica que le permita acceder a los fondos públicos necesarios para su puesta en operaciones, cuestión que al final no sucedió.

Sin que se le pregunte Orihuela, aclara que estima a Arellanes y que ha estado platicando muy de cerca con él.

“Le planteamos a él y al señor gobernador que a la cultura de Oaxaca hay que imprimirle una nueva visión. No es posible que tengamos espacios culturales que por fuerza sean dependientes de gobierno”.

“Una nueva visión que no solo recaiga en los recursos que pueda aportar el estado, sino poder vincularse con sociedad civil, con colectivos de diferente magnitud. En Oaxaca existe una visión cultural que a veces oscila como perteneciente al siglo 16”.

“Un paternalismo, un mecenazgo”. El secretario vuelve a pronunciarse por la “mezclas de recursos que no demeritan la participación social”, como solución de orfandad.

Dice que el CIMO si operara, (“no tienen ningún problema”) pero no aclara como. Habla de que su visión de la mezcla de recursos es “una aportación nueva al contexto que no ha sido renovado desde hace mucho tiempo”.

Entonces en un mundo de artistas y creadores oaxaqueños autogestivos, se le pregunta al secretario, ¿en donde queda la existencia y burocracia de una secretaria de cultura?.

“Pues como ha estado cualquier otra dependencia a nivel nacional, propiciando las condiciones en infraestructura física y social. Incentivar a que los artistas hagan su labor, pero que no sea el estado la única fuente de estos recursos. Con formas nuevas de hacer lo mismo”.

Entonces, se le cuestiona a Orihuela por sus dichos, que ¿no es que SECULTA no tenga los recursos, como él lo ha refrendado una y otra vez en reuniones, comparecencias y entrevistas, sino que más bien está incentivando a que la gente se vuelva autogestiva?.

“No es ni lo uno, ni lo otro, es que las dos cosas se presentan al mismo tiempo. No es algo cerrado estamos en el siglo 21, en la posmodernidad. SECULTA hace al mismo tiempo las dos cosas, ser mecenas y ser coproductor, si quiere ver de alguna manera”.

Minutos antes Orihuela ha dicho que al igual que el resto del mundo no conoce nada todavía sobre la nueva ley federal de cultura.

“Falta que anuncien su estructura orgánica, la anunciaron para abril, pero hasta ahorita no ha sucedido”.

Asegura que “sería imposible en un lugar como México” se lleguen a privatizar por ley los centros culturales, aunque los reporteros que pelan mucho los ojos parecen no creerle mucho.

Ha iniciado diciendo que lo que es necesario cada vez más es la mezcla de recursos con diferentes fondos, cuestión que después repetirá en distintas ocasiones.

“México todavía tiene en muchos aspectos una política pública cultural del siglo 19, es importante que esos modelos económicos, sociales y culturales se puedan superar para hacer más eficientes las políticas públicas”.

“Todas las leyes se tienen que reformar, hay una teoría que se llama teoría dinámica de las leyes que habla de que todas las leyes, que habla de que todas las leyes tienen un tiempo de vigencia muy concreto. La ley de cultura de Oaxaca tiene cinco años y sería un buen momento para revisarla”.

Casi al inicio de la entrevista Orihuela ha respondido a los señalamientos de organizadores de la gira de documentales Ambulante, quienes afirmaron que debido a la falta de apoyo económico de la SECULTA para su edición de Oaxaca de este año, hay una gran posibilidad de que el festival con once años de existencia no regrese a la entidad para el año próximo.

“¿Cuándo hicieron la petición?” dice Alonso, afirmando que “este año no hubo ningún acercamiento de Ambulante hacia SECULTA”.

“Como vamos a decir que no a algo que ni siquiera nos pidieron?”.

Más confiado en el poder de su voz de secretario de lo que estaba hace unos meses cuando asumió el puesto, Orihuela subraya, “espero que haya quedado claro”.

Un reportero le pregunta entonces sobre el taller Rufino Tamayo sobre su cambio de sede, del centro histórico de la ciudad a la periferia, que él cree que ha sido en Pueblo Nuevo.

El secretario sabe que ha pillado al reportero en sus datos erróneos y sonriente, riendo e irónico pregunta si, ¿San Felipe del Agua es periferia?.

“Para mi si, lo es”, responde seguro el reportero, tal vez tratando de salvaguardar su craso error, o por una genuina creencia de que a una periferia no la define el poder económico de sus habitantes.

El secretario decide abandonar su actitud provocadora y asegura que el cambio de sede le ha traído al Tamayo “una mejora impresionante, con instalaciones mucho más grandes que permitirán traer a mucho más alumnos”.

“Nos pudimos acercar a personas que nos pudieron ofrecer un lugar para el taller que entrara de nuestro limite presupuestal”.

De la evaluación de estos últimos meses de su administración, el funcionario público responde que se atendieron focos rojos como el Taller Rufino Tamayo y la Orquesta Sinfónica de Oaxaca (OSO) “que estuvo mucho tiempo acéfala y que venía con un grado muy bajo de ejecución musical”.

“Dejaría que la sociedad civil lo evaluara de una manera ética, de una manera coherente, entregaremos un informe cultural pertinente”.