Las calaveritas literarias son parte de la tradición de Día de Muertos…
Sufrirán en demasía
Murat y su gabinete
pero pal´ panteón, mira tía
no les cobro ni el flete y
con el daño que han hecho a Oaxaca su papá y él no merecen ni un moquete.

Andaba la huesuda muy contenta
paseando por las calles de Oaxaca
buscando a quién molestar, de repente vio
al Gobernador Alejandro Murat,
para decirle hoy no te vas a salvar,
te iras conmigo hasta el altar
para que al pueblo y a los pobres dejes de robar,
y este Día de muertos
puedan gozar del pan y el chocolate sin mendigar.

Oaxaca de mi vida, Oaxaca de mi amor, bostezaba la huesuda en el panteón
la violencia te ataca como un remolino sin temor y cada día
las tumbas incrementan sin fervor
¡Cuando será Oaxaca!, que el Fiscal y el Gobernador
pongan un alto a los homicidios y hagan justicia con honor

Estaba la calavera triste, sentada en una butaca,
pasa la muerte con su mezcal y le dice,
vámonos al meritito Oaxaca, que allí
los diputados nos roban hasta por calentar la butaca.

De visita por Oaxaca andaba la calaca,
muy coqueta con su tradicional caminar
meneando las caderas sin cesar y
por todas las calles de Oaxaca
buscando disfrutar de las tradicionales comparsas
que aquí se han de celebrar
a pesar de la crisis quiere llevar el olor de
los dulces y las flores del altar.

No te olvides calaca que en Oaxaca, con alegría y tradición
Vive el Día de Muertos hasta el cansar y con devoción